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MONTIJO Y MÁS

Crítica Social

El estúpido criterio del organismo educador catalán.

El estúpido criterio del organismo educador catalán.
Quieren más clases de secundaria en inglés y menos en castellano y catalán. Razón; pues mira, es que a los niños les va a ser más útil el inglés. Paf, bofetón para el sentido común. Vamos, que siguiendo este mismo criterio bien podrían eliminar todas las clases en catalán, por que para 300.000 ciudadanos del mundo que lo hablan con corrección mejor dejamos al antiguo español, que al menos son 500.000.000 de hablantes. ¡Casi na, mozo! ¿O es que acaso aquí, en este concreto que atañe al castellano y el catalán, justo aquí y nada más que aquí va a ser que no quieren hacer comparaciones de utilidad? Vaya criterio el de equiparar el uso de la lengua de Cervantes a dialectos varios. Y es que hay pocos que se atrevan a decirles a los nacionalistas periféricos que para chulos, pues el nacionalista español, PAR DIEZ.

Pesa

Pesa
Pesa, pero es innegable. Los delitos por parte de extranjeros se han disparado en nuestro país. (Me remito a datos demostrables y objetivos) ¿Inmigración igual a delincuencia? No, que va. No os equivoquéis. LA INMIGRACIÓN SIEMPRE HA EXISTIDO. Aquí, allí, unas veces hacia el norte y menos hacia el sur. Un fenómeno de masas, circunstancial, que merece el trato de gestores con sentido común y responsabilidad con el pueblo receptor. Hoy la inmigración se presenta como un problema de delincuencia masiva gracias al descontrol Estatal, a la falta absoluta de responsabilidad de nuestros gestores y a un Quijotismo enfermizo que puede convertir nuestra nación en una hoya a presión con el fuego a todo gas. TIEMPO AL TIEMPO. El pueblo español está soportando una carga mayor de la asumible. Mientras nuestros ancianos se pudren con pensiones vergonzantes, fondos de grueso calibre se dedican a la reinserción y mantenimiento de getos. Mientras nuestros ancianos enferman en los pasillos de hospital, el delincuente es atendido de isofacto para su ingreso en prisión. Mientras las pequeñas empresas se ahogan en impuestos abusivos, las ayudas a pueblos extranjeros favorecen la competencia desleal y la destrucción del comercio de calidad. Puedo seguir, pero aun no. Todo a su tiempo…

Es que así no hay quien se aclare.

Leo en la prensa matutina que el Arzobispado de Valencia quiere promover la construcción de una Iglesia para los mártires del 36. Entre esos mártires solo aparecen los nombres de los muertos en el lado fascista (y digo fascista por que creo correcta la definición debido, sobre todo, a la estrecha relación que existió entre la Iglesia, el ejercito Franquista y el régimen Nazi, apoyado sin paliativos por la dictadura de Mussolini)

Me sorprende, no el sectarismo moral, que ya es reprochable, si no este peculiar quiebro de las políticas de conciliación derechistas y seculares que abogaban por olvidar a los muertos de la dictadura en pos de la reconciliación. En fin, que cuando a uno le toca, pos le duele… ¿o no?

UNA DESPEDIDA PARA IBARRA

UNA DESPEDIDA PARA IBARRA

Ibarra se va. Nos deja para siempre. Una andadura política que toca a su fin. Claro está que espero se quede a vivir en su tierra, la enorme provincia de Badajoz, con tan escasa densidad de población y por momentos (si nadie lo remedia) yerma y pedregosa.

No se equivoquen. No le hecho la culpa a él. Al menos no toda. Bien sabido es que a lo largo de décadas esta tierra ha sido objeto del desprecio medio ambiental más ruin y salvaje que he tenido la desgracia de conocer. Miles de hectáreas de espesos encinares fueron amputadas de las entrañas de Extremadura para beneficio particular de cortijeros cobrasubenciones. La poca industria foránea se permite el gratuito lujo de vomitar en nuestros exiguos ríos y riachuelos. La fauna es acribillada a perdigonazos por señores de traje verde y tan aburridos que convirtieron la muerte en ocio. No me olvido de la “cementera”, que constipada tose a diario ese polvo mortal, asemejando el paisaje a la posguerra nuclear. A pesar de todo, es de tal enormidad Extremadura, que aun perviven biosferas únicas, hermosas y tierras fértiles, capaces de darnos frutos incomparables, aunque puede que no por mucho tiempo.

Como ya he dicho no le hecho toda la culpa a Ibarra. Al fin y al cabo no es más que uno de tantos políticos de izquierdas vendidos al gran capital, sin el valor suficiente para enfrentarse a los poderes fácticos que nos esquilmaron como conquista romana. No es más que uno de tantos que negará la evidencia con tal de retirarse entre laureles, por que Extremadura es así; benévola con sus gobernantes. Y es que en los albores del tan temido cambio climático, el señor Ibarra ha tenido a bien concederle a la familia Gallardo _dueños de la cementera y abanderados del proyecto de la nueva refinería de tierra de barros, vientre del vino_ concederle un permiso extra para la emisión de gases de efecto invernadero. El asunto, peliagudo en cuestión, es requisito indispensable en la ampliación de la, también suya, siderurgia Balboa. Una industria que generará muchos más beneficio de los que ya genera a la familia Gallardo, al tiempo que más basura a los extremeños. Y es que la atmósfera de todos será el regazo de los deshechos.

Badajoz, provincia extremeña situada al sur oeste español, candidata a sufrir los peores efectos de las anomalías climáticas, hoy está un poco más cerca del desastre. Gracias Ibarra. Y por dios, nunca te vallas.

RECICLAJE

RECICLAJE

No se si son los efectos colaterales de la fiebre por los nuevos televisores de plasma, pero que tantas personas decidan al mismo tiempo cambiar el susodicho electrodoméstico resulta harto llamativo. ¿O es que llevaban allí tiradas más de una semana, acumulándose una tras otra? En todo caso bravo por los Montijanos, un pueblo ejemplar y sensibilizado con el reciclaje ordenado y limpio.

NO ES CUESTIÓN DE FE

NO ES CUESTIÓN DE FE

La Iglesia de San Pedro es un edificio realmente espectacular. Mirar su deterioro progresivo es lamentable. Yo, que no soy católico, que aborrezco el organigrama vaticano, que desprecio su ética y apostolado, también lloro al observar las pintadas y el deficiente mantenimiento que lo están carcomiendo. Me duele la aptitud desdeñosa de la sociedad, que ya sean o no adoctrinados, adolecen del más básico sentido cívico.